Vivimos en una sociedad mayoritariamente hipócrita. Seguimos lo que nos marcan porque es lo políticamente correcto aunque no sea eso lo que queramos o sintamos que debemos hacer. Y eso se acentúa aun más durante las Navidades. Todos estamos contentos y felices y adoramos los insufribles villancicos que suenan `por los altavoces de cualquier centro comercial.Soy atea. Además atea convencida, sigo pensando que si Dios o cualquier Ser Superior existen es un gran hijo puta. Pero llegan las navidades y de repente es como si un espíritu maligno me poseyera. Hay que montar el árbol y armar el Belén, entre mil chorradas más. Y vale cuando mis hijos eran pequeños tenía la excusa de que sino serian los raritos de la clase, pero es que las criaturas han crecido y seguimos igual. Soy hipócrita - al menos en mi manera de actuar, que la de sentir es otra cosa muy distinta – lo reconozco, pero sino lo soy me echan a los tiburones y oigan ustedes, en esta época del año, el agua está muy fría.
Total que hace muchos años que más que visitarme el espíritu navideño lo que me visita es el instinto asesino.
No me gusta la navidad y en eso no soy hipócrita lo digo alto y claro, otra cosa es que quieran escucharme.
Odio ver mi casa convertida en un circo donde un árbol de plástico, lleno de peluches que cuelgan de él, adorna mi salón.
Odio la cancioncilla machacona de un muñeco que quiere representar a Santa Claus y que hace ya una semana que está sentado sobre mi mueble de cd’s de música clásica (que sacrilegio!!!). Odio las interminables listas de regalos, compras y demás quehaceres típicos de estas fechas. Odio las aglomeraciones en los centros comerciales donde parece que el personal queda atrapado bajo el influjo de las luces de navidad.
Y por encima de todo odio las comidas familiares de estas épocas.
No quiero tener que esperar al 25 de diciembre para sentar a mi madre y hermanos en la misma mesa, no quiero esperar a ese mismo día para ver como se/nos despellejan como cualquier día del año.
NO, por ser navidad, no reina un espíritu de paz y armonía, eso en mi familia se le llamaría milagro. Yo no tengo familia, tengo una fauna variopinta doctorada Cum Lauden en arruinar las fiestas al más pintado y hacer que las aborrezca más de lo que ya las aborrezco de por si.
No quiero un día especial para tener que intercalar regalos con la parentela. Regalos de compromiso, en su mayor parte, que no gustan a nadie pero que a todos sacan una falsa sonrisa que te enseñan cual anuncio de Pofident
Por si aun no ha quedado claro :
Odio la Navidad y cuando escucho villancicos me dan ganas de atascar la chimenea para que Santa Claus tenga que irse por donde a venido .Y de ser un espíritu navideño sería el de las “jodidas navidades”.
2 Pensamientos:
Una pataleta en toda regla
Besooooos
¡Ja,ja,ja! Pues a mí sí que me gustan pero, no por el consumismo y esas cosas... Me gusta el ambiente, las luces y sobre todo las reuniones familiares... el pasar de año juntos y el ver el especial de Cruz y raya. El año pasado fue muy bueno ¡Je,je!
A los villancicos, ni caso xD, aunque si me los hacen cantar, etc., tampcoo me importa :P
Me estoy pasando por algunos blogs por los que no me pasaba hace tiempo. Me ha dado por ahí y así desconecto xD
Saluditos (iba a decir ya feliz Navidad xD. Es que ando un poco piripi a estas horas, por lo que se ve xD)
Publicar un comentario en la entrada