23/09/10

Vuelta a casa



A principios de este año escribí el último post de este blog, en él anunciaba que cerraba sus puertas y que me mudaba a otro. Por suerte no abandone la que durante años fue “mi casa” (vale, me parezco a E.T) sólo la cerré, sin venderla ni alquilarla.

Por aquel entonces decía que si me ahogaba necesita respirar, obvio, y que si para ello tenía que dar un portazo lo daba y empezaba de cero sin más. Es lo que intenté hacer con la mudanza de blog, pero está claro que la casa de uno es la casa de uno y lo demás son tonterías. Y que por mucho que hablara de borrar el camino del GPS emocional, no lo hice... no se hacerlo, debería aprender.

El caso es que en este tiempo apenas he usado el otro blog, lo dejé monismo de la muerte para sentirme cómoda en él, pero no fue así. Subí cinco post que nada que ver con los que tengo aquí, su estilo es completamente distinto y eso me hizo ver, con el tiempo y cierta distancia, que un blog era el complemento del otro, pero que necesitaba este, que en este dejo ver una parte de mi que no se adivina en el otro y viceversa. Que son dos casas con dos llaves y dos puertas, como el que tiene una segunda residencia, sólo que en mi caso son residencia emocional y visceral...

Así que cojo mis bártulos y reabro las puertas de “Mi rincón”. Antes de hacerlo le lave levemente la cara, por aquello de “renovarse o morir” y como no quiero que este blog muera... le renuevo la carta de presentación y listo.

A parte de pedir disculpas por el rollo soltado también tengo que decir que no prometo nada, que el retomar este blog no quiere decir que vaya a estar más activo que antes. Las ganas son muchas y la voluntad es buena, esperemos que no se queden por el camino como suele pasarme