14/01/09

Amueblar la cabeza

Tenia una habilidad innata para oír las conversaciones de los demás, no es que las escuchara, no, es que las oía, era como si las palabras acudieran a sus oídos sin tan solo pedirle permiso.
Era por ello que muchas veces había escuchado que tal o cual persona tenía la cabeza muy bien amueblada, pero cuando hablaban de él siempre decían lo contrario, que la tenia vacía, que no había nada en su cabeza.

Por eso un buen día decidió irse al IKEA y comprarse un saloncito de lo más cuco, de esos que caben en pocos centímetros cuadrados y donde el sofá hace las veces de cama y la mesa de armario o algo así, tampoco eso lo tenía muy claro.

Armo sus muebles, que venia todos en unas cajas muy delgadas y pesadas donde parecía mentira que cupiera todo lo necesario para montar el salón de su cabeza. Y sin más preámbulos los instalo en el que debía ser su lugar.

Pensó que ese era el paso necesario, que con ello bastaba, que nada más tenía que hacer, a fin de cuentas cuando amueblaba la casa es el procedimiento que seguía. Su actitud ante la vida no cambio ni un ápice, a fin de cuentas ya tenia la “cabeza amueblada”, con muebles de bajo coste, pero a mueblada.

Dejo pasar un tiempo prudencial y volvió a oír una de esas conversaciones que antes no escuchaba, sino que iban a él. Pero esta vez si que provocó poder percibirla. Hablaban de é y de su primo Andresito, mientras del segundo seguían diciendo que tenia la cabeza muy bien amueblada para la edad que tenia, el discurso sobre su cabeza seguía siendo el mismo, estaba vacía.

No es cierto!!! quiso gritar, pero las palabras no le salieron. Tenia que enseñarles que si que la tenia amueblada, que había ido al IKEA y se había comprado el saloncito de su cabeza.

Cogió el hacha y se atesto tremendo golpe, seguro que así verían que su cabeza no estaba hueca, en ella si había muebles, de bajo coste, pero muebles.

4 Pensamientos:

Eingel dijo...

un final bastante sorprendente... radical... pero me gusta

Besoooooos

Esther dijo...

¡Je,je! Qué radical pero, qué chulo que te quedó. Y el dibujo tb está chulísimo ¿Lo has hecho tú? Sí es así, tb chulísimo, me encanta.

P.D: por cierto, mi hermanita estaba leyendo el mismo libro. Dice que está muy bien.

Saluditos.

Masakoy dijo...

Eso debió doler un poco bastante. Con una llave inglesa y un destornillador lo hubiera conseguido sin tanto golpe.

Me ha encantado la historia.

Hasta el infinito y más allá.

Gaiar dijo...

El tren se preguntaba qué había detrás del túnel de las telarañas... y se ha encontrado a una bruja de cajera en el IKEA!

Un beso!